Hace ya unas semanas nos dedicamos a terminar con las existencias de chocolate de casa.
Hicimos unos cupcakes de chocolate rellenos de chocolate blanco y con virutas por fuera.
La receta en la que me basé fue en la de
Onega. Con tu permiso:
Ingredientes:
· 3 huevos
· 250 gr. de azúcar
· 125 gr. de aceite de girasol
· 125 gr. de leche entera
· 10 gr. de levadura
· 150 gr. de harina
· 100 gr. de cacao puro en polvo
· 1 cucharadita de las de té de bicarbonato.
· 1 cucharada de zumo de limón
· pizca de sal
Elaboración:
En un bol amplio tamizamos y mezclamos la harina, el cacao, la levadura, el bicarbonato y la pizca de sal. (o sea, los
ingredientes secos). Reservamos.
A la leche le añadimos la cucharada de zumo de limón y la dejamos
reposar unos 10 minutos, notaremos que parece que se nos ha cortado, no
os preocupéis porque así precisamente es la textura que queremos
obtener (
buttermilk).
Por otro lado, con una batidora de varillas o robot adecuado, batimos
los huevos y le vamos añadiendo el azúcar en dos o tres tandas, lo
batimos bien hasta que veamos que ha doblado el volumen y que adquiere
una textura de
crema pálida. Sin dejar de batir, incorporamos poco a poco el aceite,
en forma de hilillo, una vez que está bien integrado el aceite en la crema, añadimos la leche de la misma manera, o sea, en chorrillo y
poco a poco.
Añadimos la mezcla de harinas y removemos, esta vez con espátula o varillas manuales y suavemente, con
movimientos envolventes. En cuanto tengamos una crema homogénea, dejamos de mezclar, no hay que castigar demasiado el batido.
Dejamos
reposar la masa unos 5 minutos. Mientras
aprovechamos para preparar un molde para magdalenas o cupcakes rígido y
colocamos dentro los capacillos de papel. Rellenamos con la masa, cada
capacillo hasta la mitad de su capacidad. Colocamos sobre la bandeja del
horno y horneamos en horno precalentado a 180º durante 15 ó 20
minutos. Transcurrido ese tiempo, comprobamos que ya están hechos
introduciendo un palillo en el centro de una magdalena, si sale seco,
quiere decir que ya están horneados y los sacamos. En caso contrario,
los dejamos unos minutos más.
Sacamos del horno, los dejamos reposar 5 minutos y los sacamos del molde rígido, dejamos
enfriar sobre rejillas.
***Una vez hechos, se pueden conservar hasta una semana guardados en un recipiente hermético y hasta 3 meses en el congelador.
***Resultan unos cupcakes de chocolate absolutamente deliciosos,
esponjosos, llenos de sabor y muy mullidos. Muy fáciles de comer.
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No conviene llenarlos
más de la mitad
de su capacidad, ya que lo que queremos es que lleguen al borde del
papelillo, no necesitamos que hagan copete. En caso de que sobresalgan
mucho del capacillo, se les corta lo que sobresalga con un cuchillo de
sierra.
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El antes |
Me sorprendió porque quedó el chocolate crujiente tipo a la almendra. Fue un experiemento y quedó muy rico porque por dentro también se fundío el chocolate blanco y estaban jugosos.
Ahí van unas fotos:
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Y el después |